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Tengo
tres hijos, dos niñas y un "enano", las nenas
Andrea de 14, Analí de 12 y Matías de 11. Mi
preocupación como padre y docente siempre ha sido,
después de la educación, la seguridad de los chicos
dentro y fuera de la casa en lo que respecta, entre otras cosas, a
los accidentes y apuntando a los más frecuentes, me voy a
referir a los domésticos.
Es bien sabido
que la primera condición para prevenir accidentes
domésticos es pensar en ellos y en cómo tomar las
medidas necesarias para evitarlos. El "a mí no me va a
pasar" no funciona en estos casos. Estos accidentes son muy
frecuentes especialmente si en la casa hay niños
pequeños, sobre todo en la etapa del "deambulador" y
en la primer infancia, cuando el ansia exploradora e investigadora de
los niños pequeños los expone mucho más.
Tratando de
transmitir éstas ideas, transcribo algunas situaciones, a modo
de ejemplo, con la esperanza de que les resulten útiles. Como
primera medida mire críticamente las cosas de su casa y
fíjese si tiene que cambiar algo de lugar o guardar
algún adorno peligroso hasta que los chicos crezcan. Coloque
disyuntores ("breakers" por su denominación en
inglés) y tapa enchufes en todos los tomacorrientes que
estén al alcance de los niños. Es muy frecuente ver a
los más chiquitos dirigirse a los tomacorrientes e intentar
introducir algún elemento en sus orificios.
Es conveniente
tener protección en su balcón (barandas) y en accesos a
escaleras y aberturas peligrosas. Ojo con la escalera que sube a la
terraza. Utilice siempre los dispositivos de seguridad a la hora de
instalar la cocina y ponga las manijas de las ollas y sartenes hacia
el lado de adentro, nunca deben sobresalir del borde de la cocina o
la mesa. Además, tenga sumo cuidado cuando cocine si los
chicos están a su alrededor. Las cocinas modernas tienen
paredes delgadas y las puertas de los hornos pueden estar muy
calientes o ser abiertas con facilidad. Tenga además siempre
presente el lugar donde están sus hijos cuando planche.
Existen muchas
circunstancias en las que pueden resultar quemados. No tome
café, té u otras bebidas calientes con los chicos en
brazos o sentados en su falda. Muchas veces por movimientos
impensados, se derraman líquidos calientes y causan
quemaduras. No tenga artículos de limpieza o combustibles en
envases de bebidas conocidas, por ejemplo, gaseosas o jugos, pues
podrían tomárselos. Recuerde que aunque usted rotule
los envases, los pequeñitos no saben leer. No tenga
artículos tóxicos en lugares que los niños
puedan alcanzarlos. Todo tiene que estar en lugares altos y si es
posible cerrado con llave. No guarde medicamentos en lugares
accesibles a los niños. Muchas veces, en casa se toma esto en
cuenta, pero cuando van a casa de los abuelos por ejemplo, suelen
abrir cajones de mesitas de luz o similares y allí pueden
encontrar algo.
Recuerde que
los chicos suelen probarlo todo. No deje monedas, bolitas, pedacitos
de juguetes rotos, etc., al alcance de los niños. No les
dé pastillitas, caramelos duros, arvejas, maníes, etc.
Estas cosas, que son duras, pequeñas y mantienen su forma,
pueden meterse en el aparato respiratorio y causar problemas. Trate
de mantener la puerta de los baños cerrada. A los chicos les
encanta jugar con el papel higiénico y el agua y pueden
resbalarse y golpearse con los artefactos. Muchas veces comienzan a
jugar con las puertas abriéndolas y cerrándolas.
En algunas
ocasiones pueden atraparse los dedos. Es conveniente, cuando
comienzan a llegar al picaporte, colocar trabas de pared o de piso.
Finalmente, no ubique a los chicos en el asiento delantero de los
autos, en ninguna situación, ni aún teniéndolos
en brazos. Eso a veces da una falsa seguridad y POR FAVOR, no
conduzca con ellos sentados en la falda y tomados del volante. Espero
que estos consejos, algunos muy sabidos, le sean de utilidad. |