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Sugerencias
a medida que crecen
Es importante
que aprendan a vivir con un hermano para que se puedan llevar bien
con otros niños. La manera en que los padres manejen los
dilemas, influirá mucho en las relaciones entre sus hijos. Les
damos entonces algunas sugerencias para mantener los conflictos bajo control:
Desviar
las atenciones: Cuando María Helena tenía
cinco años se quejó un día de que su hermano
Hernando, entonces de dos, le había arrancado un mechón
de cabello. Se lo mostró a su mamá y entonces ella le
sugirió que lo llevara al kínder para mostrarlo a sus
amigos. Se emocionó tanto con la idea, que olvidó que
estaba enfadada.
Ignorar
los altercados simples: La mejor manera de manejar
problemas menores es permaneciendo fuera de ellos. Si los niños
son muy pequeños y la pelea se origina por un objeto, como un
juguete, retírenlo del lugar o pidan a ambos un tiempo de
descanso. Los niños en edad preescolar pueden manejarlo por
sí solos diciéndoles: "Regresaré en un
minuto. Si no resuelven cómo compartir ese juguete, ninguno de
los dos se quedará con él." De ese modo se les
envía el mensaje de que ustedes confían en sus
capacidades para resolver sus problemas y que estarán
disponibles si necesitan de su mediación.
Establezcan
límites claros: No se debe permitir bajo
ningún punto de vista las agresiones verbales ni
físicas. Y nunca dejen que se comporten como bravucones.
Desarrollo
de vínculos sólidos
La clave para
nutrir amistades duraderas es ayudar a sus hijos a ser sensibles a
las necesidades y sentimientos de los demás y tratarlos con
respeto. Algunas maneras para lograrlo:
Anímenlos
a cuidar y confiar el uno del otro: Pidan a su hijo de
seis años que entretenga a su hermano menor mientras ustedes
cambian sus pañales o lo bañan. Se le puede permitir
incluso que lo tome en brazos, pero bajo su supervisión. Esto
lo motiva a cuidar a sus hermanos, un sentimiento que los menores apreciarán.
Pídanle
que le enseñe: Cuando un hermano se tome el tiempo
para enseñar a otro cómo hacer algo, contribuye a
construir el afecto y el respeto mutuo. El menor verá que su
hermano se interesa por ayudarlo y este último mejorará
su autoestima al ver que alguien se beneficia con su tutela.
Promuevan
un espíritu de grupo: Asígnenles
responsabilidades que impliquen la cooperación de todos, como
las tareas de la casa. Empleen frases que estimulen el trabajo en
equipo: "Si se apuran, podemos alcanzar a ver la función."
Fomenten
la empatía: Si uno de ellos ha sufrido un
daño físico o emocional, soliciten que sus hermanos
intenten darle ayuda; por ejemplo, pidan que se turnen para cambiarle
las vendas. Ayúdenlos a pensar cómo se
beneficiará el hermano con dichas actitudes. La capacidad de
ponerse en la situación de otros es una habilidad social
importante que se aprende al relacionarse con los hermanos.
No
digan a quién aman más: Es irreal que los
padres admitan no tener preferencias por alguno de sus hijos, ya que
no todos los niños permiten entablar vínculos con
facilidad. La clave radica en que ellos no perciban señales de
favoritismo y hacerlos sentir que todos ellos tienen algo en
especial. Si su hijo les pregunta: "¿A quién quieres
más?", respóndanle: "Yo los quiero a ambos y
adoro las diferencias que hacen que cada uno sea tan especial".
Cualquiera sea su respuesta, no caigan nunca en la trampa de
"quién es mejor".
No
hagan comparaciones: Elogien a su hijo por sus propios
logros, nunca en comparación a un hermano ya que puede
conducir a sentimientos de inferioridad y estimular los conflictos.
Habrá comparaciones suficientes en la vida, ya sea por los
resultados académicos o conquistas deportivas. Intenten hacer
de su hogar un refugio, un lugar donde cada uno sea evaluado
completamente por sí mismo y no respecto de otros.
Una de las
labores más importantes que deben realizar los padres es
lograr que nuestros hijos se hagan amigos para toda la vida. Vale la
pena hacer esfuerzos descomunales para dar a los hijos el mensaje de
que tienen un nexo especial con sus hermanos y hermanas. Los amigos
pueden venir y luego irse, pero los hermanos permanecen para siempre. |