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Las
complicaciones más frecuentes y peligrosas de la diarrea en
los niños son la deshidratación, por la pérdida
exagerada de líquidos y la desnutrición, por la
disminución del apetito y aumento de las necesidades de alimento.
El manejo de
la diarrea en el hogar consiste en las tres reglas siguientes (el ABC
de las diarreas):
1.
Alimentación continua,
2.
Bebidas abundantes y
3.
Consulta oportuna
Alimentación
continua. Consiste en no interrumpir la
alimentación habitual; estimular al niño a que coma con
mayor frecuencia para compensar la pérdida de apetito, agregar
una o dos cucharaditas de aceite vegetal a los alimentos para
proporcionar energía; no introducir nuevos alimentos mientras
persista la diarrea, sólo evitar los muy concentrados o
azucarados y los muy condimentados. El mantener la alimentación
durante la diarrea, acelera la normalización de las funciones
intestinales, incluyendo la digestión y absorción de
los alimentos. Favorece también la hidratación del
paciente al proveer transportadores de agua para su absorción
intestinal y compensar la pérdida por la diarrea.
Bebidas
abundantes. Para evitar la deshidratación son
efectivos los líquidos basados en alimentos, como el atol de
arroz o de maíz, las sopas de zanahoria, de lenteja o de papa,
los caldos o consomés desgrasados, los jugos de frutas
frescas, el agua de coco verde, el yogurt y las infusiones suaves,
todos ellos de uso común en el hogar. Incluso el agua simple,
complementada con alimentos, puede ser útil mientras se
consiguen otros líquidos.
El
líquido más efectivo es el "Suero Oral" que
sirve tanto para prevenir como para tratar la deshidratación.
Se ofrece al paciente de media a una taza, o todo lo que acepte
después de cada evacuación diarreica, a cucharaditas o
a sorbos para que no vomite; si vomita, se le dará más
lentamente hasta que deje de vomitar. Existe en el comercio suero
oral con sabor, concentrado en sobres para diluir en agua.
Consulta
oportuna. Es la atención médica que se
solicita en cuanto se observa alguna señal de peligro, tal
como si la diarrea persiste por más de 3 días, o si
antes parece ser intensa, numerosas heces líquidas, muy poca
ingesta de líquidos y alimentos, vómitos frecuentes,
fiebre elevada persistente o sangre en las evacuaciones.
El tratamiento
con suero oral no para la diarrea, pero ayuda a disminuir los
vómitos y a mantener hidratado al paciente, con lo que
mejorará su apetito y su estado general; la diarrea se
curará de 3 a 5 días. Nunca deben administrarse
medicamentos para "parar" la diarrea ni para quitar el
vómito, ya que ninguno es útil y algunos son peligrosos
porque causan parálisis intestinal o adormecimiento del
paciente; incluso pueden ser letales, especialmente en niños
menores de un año.
Sólo en algunos casos de diarrea con sangre o cuando el
niño presenta otras complicaciones, puede estar indicado el
empleo de antibióticos, pero sólo bajo
prescripción médica. En la mayoría de las
diarreas en niños no deben usarse porque pueden prolongar la
diarrea y ocasionar otros problemas. |