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No importa que
tan distanciados en edad estén sus hijos, eventualmente
tendrá que enfrentar rivalidades entre hermanos. Es
perfectamente normal. Ello significa únicamente que su
niño mayor aún necesita de usted y no desea compartir
esta relación exclusiva que tenía hasta el momento.
Comportamiento
Positivo
El
arribo de un nuevo bebé debe convertirse en una etapa de
crecimiento positivo y desarrollo para su hijo mayor. A menudo, el
niño mayor se hace más competente en ciertas
habilidades como comer y vestirse solo. Deberá ganar confianza
en sí mismo viendo que sus propias habilidades se desarrollan
muy lentamente en su hermano o hermana menor. Podrá iniciar y
mantener interacción con el bebé -una relación
en la que claramente es el único que sabe que existe.
Encontrará sus propias maneras de hacer sonreír al
bebé, tratará de jugar sus propios juegos con su
hermano o hermana y se desarrollará entre ambos una
relación única. Sin embargo, no todo será color
de rosa.
Comportamiento
Negativo
Agresión:
Su niño puede volverse agresivo -contra el bebé,
contra usted, sus compañeros de juego, sus juguetes y
aún, contra sí mismo. Este comportamiento -que es
más común si el niño mayor es aún muy
pequeño- podría acentuarse en la medida en que el
bebé empieza a ser más sociable (4 a 5 meses) o a
mostrar más movilidad (6 a 12 meses). Las agresiones
varían en intensidad pudiendo ir desde pegarle a su hermanito
a algo más sutil, como estarle quitando su chupeta
Ser
el centro de atención: su
niño mayor podría tener comportamientos negativos en el
momento preciso en que su bebé requiere toda su atención
-durante la hora del baño, por ejemplo. Estas demandas de
atención no ocurren al azar. Su hijo mayor desea asegurarse
que aún puede lograr su atención aún con
actitudes negativas.
Precaución:
no considere que un comportamiento modelo en su niño mayor le
da la seguridad de que no hay nada de que preocuparse. Por el
contrario, si el niño se comporta extremadamente
solícito con el bebé y no exhibe ningún
comportamiento negativo, debe también estar atenta. Su
niño podría estar tan ansioso acerca de perder su lugar
de privilegio en la familia que más bien teme comportarse mal
o puede estar tan asombrado de su enojo o agresividad que
podría estarlos manteniendo difícilmente bajo control.
Regresión
y Dependencia: Su niño mayor
podría volverse más aferrado y caprichoso. Podría
desarrollar nuevos comportamientos o volver a mostrar otros que no
había vuelto a tener desde hacía mucho tiempo:
interrupciones del sueño, chupar dedo, mojar la cama o hablar
como bebé. Estos comportamientos irán
desvaneciéndose si usted le ayuda a entender que él
tiene un importante y seguro lugar en su familia y su corazón.
Fomentando
una respuesta positiva: Cuidar un
recién nacido es una labor que demanda mucho. Durante los
primeros meses la mayorías de los mamás tienen menos
energías para dedicar a sus niños mayores. Es el
momento ideal para que papá ponga más atención a
los hermanos o hermanas mayores. Los abuelos y otros familiares
también pueden ayudar pasando más tiempo con ellos.
Si
su niño o niña ya está suficientemente grande
permítale ayudar con el cuidado del bebé y
anímelo a cantarle o zarandear el móvil de la cuna para
estimular su atención, traer el pañal cuando usted lo
está cambiando o tomar parte en cualquier otra tarea
pequeña siempre bajo su supervisión, por supuesto.
Estas actividades despertarán el interés del mayor en
el bebé y le darán confianza en sí mismo.
Trate
de no decir a su hijo que se comporte como "un niño o
niña mayor". No es razonable esperar o demandar un
comportamiento de este tipo a su hijo mayor durante este
período de transición. |