|
Muchas mujeres
se preguntan si deben tener una dieta especial durante el embarazo.
En principio, las mujeres embarazadas deben comer una dieta
balanceada y aumentar su consumo de calorías para satisfacer
las necesidades del feto en crecimiento y las que implican los
cambios que sufre su propio cuerpo.
En
general, hay que comer alimentos saludables que sigan las
directrices del sistema de la pirámide de los alimentos (figura
1).
En la base de
la pirámide se encuentra el grupo del pan, la pasta y los
cereales, de la cual hay que consumir 9 porciones al día. En
la siguiente fila se encuentra el grupo de las frutas y vegetales, de
los que se deben consumir 6 porciones al día. El renglón
inmediato comprende los lácteos, las carnes, el pescado y las
leguminosas y nueces, de las cuales hay que consumir tres raciones de
lácteos bajos en grasa y tres de los demás alimentos
por día.
En la punta de
la pirámide están las grasas y los dulces, que deben
consumirse con moderación. Estas directrices, junto con las
vitaminas prenatales que se prescriben, proporcionarán todos
los nutrientes que un bebé sano necesita y pueden ayudar a
prevenir la prematurez y el bajo peso al nacer. En la madre, la buena
nutrición ayuda a prevenir la anemia, las infecciones, las
dificultades en el trabajo de parto y la mala cicatrización de
los tejidos en el posparto.
La
buena nutrición durante el embarazo depende de consumir una
variedad de alimentos completos, como los granos integrales, los
vegetales y las frutas. Es importante que las mujeres embarazadas
tomen abundantes líquidos y consuman en particular una buena
cantidad de ciertos elementos nutricionales muy importantes (tabla
1).
Se recomienda
que las mujeres que desean quedar embarazadas tomen un suplemento
vitamínico prenatal que contenga ácido fólico y
otras vitaminas y minerales esenciales. Las mujeres embarazadas
también deben consumir alimentos ricos en proteínas,
calcio, hierro y ácido fólico, sustancias que pueden
estar en mayores cantidades en ciertos alimentos (tabla
2).
|