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La
visión contribuye en gran parte a la percepción que
tiene un infante sobre el mundo. Muchos padres naturalmente se
preocupan sobre la visión de sus hijos. Afortunadamente, las
condiciones serias de los ojos y la ceguera son raras en los
infantes. Los bebés pueden, sin embargo, tener problemas de
los ojos, por lo tanto, un chequeo de los mismos, es siempre una
parte importante en el cuidado médico de un bebé.
¿Cómo
y cuándo se desarrollan los ojos de un bebé?
Los ojos
comienzan a desarrollarse dos semanes después de la
concepción. Durante las siguientes cuatro semanas, solo las
estructuras mayores del ojo se forman. Durante éste tiempo, el
ojo es particularmente vulnerable a las heridas. Por ejemplo, si la
madre toma drogas, o se llega a infectar con el sarampión
benigno, el ojo puede ser deformado o dañado. Durante los
últimos siete meses de embarazo los ojos continúan
creciendo y madurando, y el nervio que conecta el ojo al cerebro
(nervio óptico) se forma.
Al nacer, el
ojo de un bebé es de aproximadamente el 75 por ciento del
tamaño de un ojo adulto. Durante los primeros dos años
de vida, el nervio óptico, la función visual, y las
estructuras internas del ojo continúan su desarrollo.
¿Qué
puede ver un bebé?
La agudeza
visual de un recién nacido es aproximadamente 20/400. Esto es
equivalente a ver solo la letra "E" en una tabla de letras
para examinar la vista. La visión lentamente aumenta a 20/20
pare la edad de 2 años. La visión del color está
presente al nacer.
Los
recién nacidos no ponen mucha atención al mundo visual,
pero normalmente van a pestañear cuando una luz brilla en sus
ojos. De las 6 a 8 semanas de edad, los infantes van a fijar su
mirada en un objeto y van a seguir su movimiento.
Los ojos de un
bebé deben estar bien alineados (trabajando como en equipo) a
los 4 meses de edad (ver el "estrabismo" abajo). Al
alinearse los ojos, la visión tridimensional se desarrolla.
¿Cómo
son examinados los ojos de un bebé?
El primer
examen de la vista se lleva a cabo en la habitación de los
niños recién nacidos. Los pediatras hacen un examen
pare chequear si existen infecciones o problemas estructurales con
los ojos: párpados mal formados, cataratas, glaucoma, u otras
anormalidades. Cuando el bebé tiene 6 meses de edad, el
pediatra debe chequear el alineamiento de los ojos del bebé y
la fijación visual (cómo enfoca su mirada).
Los pediatras
pueden tratar problemas simples del ojo tales como el ojo rojo (conjuntivitis).
Si
usted o su pediatra creen que su bebé tiene un problema
más serio del ojo, el cual puede requerir tratamiento
médico o quirúrgico, el infante debería ser
referido a un oftalmólogo. Ningún niño es
demasiado tierno para un examen completo de la vista.
Un examen de
ojos de un bebé realizado por un doctor es similar al que se
hace en los adultos. El doctor evalúa la historia
médica, la visión, los músculos y las
estructuras del ojo del bebé.
El doctor
evalúa la visión del bebé por medio de las
siguientes observaciones: reacciona el infante a la luz que brilla en
los ojos? Mira el bebé a la cara o sigue los movimientos de un
juguete? Otros exámenes de la visión más
sofisticados, pueden ser utilizados si son necesarios.
Se utilizan
gotas para los ojos para dilatar temporalmente las pupilas para un
examen más detallado del ojo. Las gotas pueden demorar de 30 a
90 minutos para ser efectivas. Después, el oftalmólogo
utiliza un instrumento para examinar los ojos del bebé y saber
si existe un error refractivo tal como la miopía o el astigmatismo.
La
mayoría de los niños son astigmáticos al nacer,
pero usualmente no hasta el grado que se requieran anteojos. Sin
embargo, un bebé, inclusive un recién nacido, puede
usar anteojos si los necesita.
Finalmente, el
oftalmólogo usa un instrumento iluminado y con un lente de
aumento (oftalmosopio) para mirar dentro de los ojos.
¿Cuáles
problemas de los ojos ocurren en los infantes?
Infecciones:
Algunos recién nacidos pueden desarrollar conjuntivitis al
pasar por el canal del nacimiento. Los bebés de mayor edad
pueden desarrollar ésta infeccion del ojo, al ser expuestos a
personsas que la poseen. Los ojos infectados aparecen rojos,
hinchados y tienen una descarga pegajosa. Se pueden administrar gotas
antibióticas para los ojos como tratamiento.
Conductos
lagrimales obstruidos: Las
lágrimas brotan desde dentro del ojo a través de un
conducto. Algunos bebés nacen con éste conducto tapado,
lo cual causa que las lágrimas se regresen y causen un exceso
de flujo. Ya que éstos infantes son muy propensos a las
infecciones de los ojos; puede ser necesario prescribir
antibióticos. En la mayoría de los casos, los conductos
lagrimales se abren por sí solos hasta la edad de un
año. A veces, puede requerirse de una terapia de masaje del
conducto. Ocasionalmente el oftalmólogo debe realizar un
procedimiento quirúrgico para destapar el conducto lagrimal.
Cataratas:
Dentro del ojo hay un lente que lo ayuda a enfocar, similar al lente
de una cámara. El lente del ojo normalmente es cristalino
claro. Rara vez los bebés nacen con una catarata, nubosidad
del lente que previene el paso de la luz. Las cataratas en los
infantes son usualmente encontradas por el pediatra durante los
exámenes médicos realizados al momento de nacer y
posteriormente. Si la catarata es severa, la pupila aparece blanca.
Puede requerirse de una cirugia para remover la catarata.
Estrabismo:
Estrabismo significa que un ojo está virado demasiado en una
dirección. Por ejemplo, un ojo puede estar volteado hacia
adentro, esotopia (bizco), o puede estar virado hacia afuera,
exotropia (ojos divergentes). En realidad, existen muchas formas de
estrabismo. El alineamiento del ojo normalmente no es fijo al nacer,
pero para los 4 meses de edad, los ojos deben estar rectos. Cualquier
infante que continúe mostrando desalineamiento después
de los cuatro meses de edad o un niño que más tarde
adquiera el estrabismo debería tener un examan completo del
ojo. El estrabismo no tratado puede producir ambliopia (ver abajo).
Es solamente un mito lo que se dice que los niños se llegan a
curar del estrabismo.
Ambliopía:
Ambliopía (comúnmente llamada ojo perezoso) es el
término médico para la pérdida de la
visión en un ojo aparentemente sano. Esto ocurre en los
bebés y los niños si no hay un balance entre los ojos.
En estos casos, el niño puede inconscientemente usar un ojo
más que el otro. El ojo opuesto, perderá la
visión debido a la falta de uso. Un ojo desbalanceado puede
aparecer cuando hay catarata, estrabismo, ptosis (párpado
caído), una herida del ojo o un error refractivo que es
más pronunciado en un ojo. La ambliopía usualmente no
tiene síntomas y generalmente se le descubre en los
exámenes de la visión para la escuela. Esto debe ser
tratado por un oftalmólogo antes de que el niño tenga
de 6 a 10 años de edad, o la pérdida de la visión
será permanente. El tratamiento le estimula al niño a
usar el ojo perezoso, usando anteojos y/o usando un parche sobre el
ojo "bueno."
Ptosis:
En alqunos niños, el músculo que levanta el
párpado superior falla en su desarrollo apropiado en uno o
ambos ojos. Este músculo se debilita, lo cual causa que el
párpado superior cuelgue, a esto se le llama ptosis. Cuando un
párpado se cuelga y cubre la mitad del ojo, ese ojo puede
parecer equivocadamente, más pequeño que el otro. La
ptosis algunas veces puede resultar en ambliopia. Si la ptosis es
severa, se requiere de una cirugía para levantar el párpado.
Retinopatía
de Prematuros: Si un bebé nace prematuramente, los
vasos sanguíneos en el ojo que suplen la retina no están
completamente desarrollados. Algunas veces éstos vasos
sanguíneos se desarrollan anormalmente y pueden dañar
el interior del ojo. La retinopatía de prematuros puede ser
detectada solamente durante un examen oftálmico, el cual debe
realizarse en bebés prematuros durante sus primeras semanas de
vida. Si la enfermedad avanza, el ojo puede ser tratado para prevenir
la ceguera.
Desatención
visual: Algunas veces, los infantes no comienzan a poner
atención al estímulo visual hasta las 6 u 8 semanas de
edad y esto es normal. Esto puede ser debido a un desarrollo demorado
del sistema visual, común en infantes prematuros, pero
también ocurre en bebés de término normal.
Frecuentemente, el sistema visual madura normalmente con el tiempo.
Sin embargo, la visión desatenta puede ser un signo de
enfermedad del ojo y puede resultar en una pérdida permanente
o progresiva de la visión. Un examen completo del ojo debe ser
hecho en bebés de tiempo completo si parece haber
desatención visual después de los 3 meses de edad. |