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Los
primeros meses en la vida de tu bebé definen su futuro. Para
que su desarrollo sea óptimo debes alimentar sus sentidos,
dedicarle tiempo y darle mucho cariño.
El sistema
nervioso, base de la personalidad del individuo, se forma desde que
somos muy pequeños. Las condiciones en las que se desarrolle
tu hijo tendrán un gran efecto en su vida; eres responsable de
ofrecerle las bases para un crecimiento armonioso. Los niños
pequeños son muy sensibles, y sus capacidades psicomotrices
mucho mayores de lo que generalmente creemos. Un bebé puede
diferenciar texturas, apreciar los colores, pero el desarrollo
óptimo de todo esto dependerá de la dedicación
de sus padres.
Tu
hijo se sentirá
bien y desarrollará mejor sus capacidades si:
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Utilizas un
solo aroma para que te identifique: el olor tiene para él
connotaciones emocionales importantes para su seguridad.
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Dejas que se
acostumbre a los sonidos del medio ambiente sin tratar de
disminuirlos cuando duerme. Esto le permitirá acostumbrarse a
ellos y tener un sueño profundo, necesario para su descanso
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Mantienes la
calma cuando se presentan situaciones difíciles; sólo
con serenidad podrás resolver las dificultades. Acepta que no
puedes saber todo de la noche a la mañana y que el aprendizaje
apenas comienza
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Te muestras
alegre y tranquila para que transmitas estas sensaciones a tu hijo.
Recuerda que él siente lo que tú experimentas.
Cámbialo de posición de vez en cuando para que pueda
ver diferentes cosas, descubra su entorno y alimente su curiosidad |