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No
es más que aquellas caries que se observan en niños de
dieciocho meses a dos años y medio, específicamente en
la zona anterior de los incisivos superiores, que se caracteriza por
destrucción parcial o total de éstos. Para evitarlo se
recomienda que al niño se le de su biberón y luego se
le cepillen los dientes con cualquier pasta dental. Si se observa que
los dientes están muy pegaditos, le pasa un hilo de seda
dental y luego se cepilla; en caso de rebeldía en el
niño, se le da un poco de agua para que se enjuague y
así no le quede resto de leche en la boca, hasta que tome el
hábito de cepillarse, sobre todo en las noches, siendo
ésta la más importante. |