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Un
punto clave: los dos meses de edad
A los dos
meses el niño reconoce visualmente a quien lo atiende, fija su
mirada, converge y acomoda. Puede seguir un objeto grande o una
persona desplazándose cerca de él y prefiere ver gentes
que cosas. También emite algunas vocalizaciones, generalmente
como producto de un reflejo, por lo que podrás escuchar los
fonemas de las vocales a, e y o. Además, continúa
comunicándose a través del llanto.
En cuanto a
sus movimientos, si su espalda se encuentra apoyada en una
superficie, logra levantar sus piernas, puede coordinar movimientos
conjuntos de brazos y piernas con más soltura y sus manos se
encuentran frecuentemente abiertas. Entre los dos y los cinco meses
logra rodar sobre sí mismo si se le coloca boca abajo. En este
momento se encuentra más sensible al entorno inmediato. Su
mímica es particularmente expresiva y presenta una gran
necesidad de pertenecer a un ambiente afectivo y cálido. Por
esta razón, un decorado colorido en su habitación puede
resultar estimulante. Algunas ideas para que hagas más
atractiva su recámara son las siguientes: paredes pintadas con
colores alegres, grabados y adornos bonitos, sábanas con
figuras, una cuna con barrotes que amplíen su campo visual,
móviles colgados del techo y otros juguetes colgantes en tonos brillantes. |