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Para definir
el término de estimulación temprana, es necesario
conocer algunos principios básicos sobre el desarrollo del niño.
Así
como el niño aumenta su tamaño corporal, es decir
crece, también se desarrolla, esto significa que el niño
adquiere habilidades cada vez más complejas que le
permitirán interactuar con las personas y su medio ambiente
para hacerlo un ser autónomo e independiente.
En los seres
humanos existe un periodo muy prolongado de niñez, tal parece
que la naturaleza conociendo los atributos cerebrales le conceda un
tiempo largo de preparación para llegar a una vida adulta plena.
El desarrollo
del niño puede afectarse por problemas que se presentan
durante el embarazo, durante el parto y después de él,
y en los primeros meses de vida tales como desnutrición,
infecciones de la madre o del producto, anormalidades
genéticas, prematurez, falta de oxígeno al nacer y
ambiente socio afectivo deficiente.
El desarrollo
del niño puede medirse mediante la observación de su
conducta la cual se ha dividido en cinco áreas. Estas
áreas son:
1. Motricidad
gruesa y fina, sus objetivos están orientados para que el
niño obtenga un control sobre sus músculos grandes y
pequeños, que le permitirán tener la coordinación
necesaria para moverse libremente.
2. Lenguaje,
se encamina a lograr la comprensión de su lenguaje, para
expresarse a través de él.
3.
Cognición, le permitirá su integración intelectual.
4. Personal,
se ocupa de hacer al niño independiente en tareas como
alimentarse y vestirse.
5. Social, le
proporciona los elementos necesarios para adaptarse al medio ambiente
donde se desenvuelve.
Todas estas
conductas tienen una secuencia lógica acordes con la
maduración del cerebro, así, no podemos esperar que un
niño camine si aún no logra sentarse. |